Ni Franco, ni Eviel todo apunta a un tercero

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Dos tribus ya sacaron los “fierros” y pelearán a muerte para buscar tener la mejor posición rumbo al 2012, mientras el tricolor está en tumbado en la lona

Tras la debacle del pasado 4 de julio, el Partido Revolucionario Institucional no ha sido el mismo.
Primero la incredulidad. Una situación que nunca se ha había vivido en el PRI estatal y por lo tanto, un escenario nuevo, como estar en otro planeta y por lo tanto un desconocimiento total para enfrentarlo.

Primero la pregunta obligada ¿Y ahora?, la segunda: ¿qué hacer? Y la tercera ¿a dónde o a quién recurrir?
La sombra protectora que duró 80 años desapareció de pronto, inició la desbandada y se comenzaron a formar las tribus, una que tiene la marca de URO y que comanda el ex candidato a gobernador Eviel Pérez Magaña y otra, considerada la parte rebelde, representada por Jorge Franco Vargas.

Algo nunca visto en Oaxaca, un PRI sin rumbo, sin liderazgo y dividido.

Dos tribus que ya sacaron los “fierros” y pelearán a muerte para buscar tener la mejor posición rumbo al 2012, año en el que se augura que el PRI regrese a Los Pinos.

Aquí la cuestión es muy clara: no existen verdaderos líderes comprometidos para reconstruir al PRI, sólo se mueven intereses económicos y de poder.

Si Peña Nieto se sienta en la silla en el 2012, quien sea el pastor del priismo oaxaqueño, tendrá amplio poder y seguramente en sus manos estará la designación del candidato que tendrá todo el apoyo para recuperar la gubernatura en la entidad.

Por otra parte, comentan que se busca el desgaste hasta el desmayo de Eviel y Franco, para que llegue sin ningún contratiempo Luis Antonio Ramírez Pineda, hijo del exgobernador Heladio Ramírez López.

Y porque Luis Antonio?, simplemente porque Murat y Ulises le cerraron la puerta y ahora llegó Gabino –aunque ya no es priista, sí militó por muchos años- quien a su vez fue colaborador y gente muy cercana de Diódoro Carrasco y éste último fue el delfín de Heladio Ramírez a quién sustituyó en la gubernatura.

Heladio Ramirez, estuvo en primera fila como invitado especial en la toma de protesta de Gabino Cué.
También hay que tomar en cuenta que Diódoro sigue conservando una gran amistad y cercanía con el gobernador Gabino Cué.

Así, las cosas comienzan a tomar forma.

Jóvenes sacan la casta por un tercero

Por su parte, el consejero nacional del PRI, Moisés Molina Reyes fue claro, se pronunció por la renovación del Comité Directivo Estatal (CDE) que encabeza Eviel Pérez Magaña porque es insostenible una dirigencia tan cuestionada para enfrentar el proceso de 2012.

Señaló que no sólo sea de estructura partidistas, sino que se renueve a nivel de prácticas, de la relación que han tenido con el estatuto de este instituto.

Convocó a un gran acuerdo, “Eviel es un dirigente, pero debe de renovarse toda la dirigencia, ante las diversas voces que se han alzado”.

Y es que, por sus pleitos internos, el tricolor no asume su responsabilidad como oposición, de exigir la atención del gobierno ante diversas situaciones que han ocurrido.

Molina Reyes, anunció la creación de una nueva corriente de opinión “Generación 76-97, de personas de entre 18 y 35 años de edad. Es un asunto de priistas jóvenes, y que tratará de una agenda que tiene esfuerzos individuales”.
Recorrerán con sus recursos las regiones, y hasta el momento han reunido a 30 personas que sin patrocinadores busquen la simpatía de este sector.

La principal demanda es la toma de consideración de los cuadros jóvenes al interior del PRI, pues este partido sigue siendo la primera fuerza política que debe de recuperar los espacios perdidos el 4 de julio, cuando les quitaron la gubernatura.

Respecto a los bandos en batalla, las cosas son muy claras, el historial de Franco no le ayudó en nada para figurar en el pasado proceso electoral, ni con su gran padrino Ulises Ruiz quien al final le dio la espalda.
Por su parte, Eviel demostró claramente que no pudo con el paquete y ahora menos que en sus manos va a acabar de morir el PRI.

Así que todo pinta para que se de paso a un tercero.

Autor: Alfonso García Brigante