Se suma a Morena la diputada Paola Gutiérrez

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Rebeca Luna Jiménez
La lealtad es una de las grandes virtudes humanas, pues a partir de ella se genera confianza en los demás; sin embargo, antes de mostrar nuestra lealtad hacia una persona o una institución, debemos mostrarla para con nosotros mismos y así hacer que nuestros actos sean congruentes con nuestra forma de pensar.
Es por eso que el día viernes 01 de septiembre, tomé la decisión de presentar mi renuncia al partido en el que milité durante 21 años de mi vida; lo hago porque es evidente que el que hasta hoy fue mi partido, enfrentará las elecciones presidenciales del 2018 en alianza con el Partido Acción Nacional, con un candidato emanado de las filas de la derecha y en las que, desde luego, no tendrá cabida la izquierda.
Quiero ser contundente en lo que respecta a la permanente búsqueda de bienestar de mi gente, propia de mis ideales de izquierda, los cuales no encontrarán cobijo en el ya fijado rumbo del Frente Amplio Democrático (FAD).
Durante mi militancia en el Sol Azteca, he brindado a mi gente y al partido, el esfuerzo, la dedicación y el compromiso de hacer lo que considero mejor en beneficio del progreso de mi país.
Éste, es momento de redireccionar mis anhelos de intervenir en la vida democrática de mi país desde una perspectiva de igualdad y equidad; de ser como el agua en búsqueda de mi cauce natural “la izquierda” y así cristalizar mis aspiraciones de una vida mejor para nuestra gente. Es una necesidad que exige mi lealtad hacia mis propios ideales, por ello agradezco la experiencia y el aprendizaje adquiridos durante mi militancia en el Partido de la Revolución Democrática, al cual dediqué esta parte de mi vida.
Invariablemente en esa búsqueda de mejores condiciones de vida para nuestra gente, la plataforma será la izquierda desde donde pueda continuar contribuyendo a la vida política de mi estado y mi país, en congruencia con la mentalidad progresista, propia de quienes hemos crecido políticamente en las fuerzas de izquierda.
Agradezco la comprensión de quienes tengo la fortuna de recibirla y deseo que quienes no comulguen con las razones que impulsan mi decisión, sepan mantener una postura de madurez política, tolerancia y respeto.
Porque en Oaxaca LA PALABRA VALE; vale la pena cada nuevo comienzo, si con ello tengo la oportunidad de cumplir mis compromisos para con mi gente.